Panorama de la eventual fusión de UNE-Telecomunicaciones y Millicom, la compañía sueca que controla Tigo.

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    Ahora que se habla de la fusión entre UNE- EPM, filial de Empresas Públicas de Medellín  y la multinacional Millicom (compañía dueña del 50 por ciento más una de las acciones de Colombia Móvil TIGO), se ha despertado una polémica sobre las consecuencias o resultados que esta asociación puede acarrear en el mercado de telecomunicaciones y telefonía móvil.

    Hay quienes opinan que, tal negociación, responde a la necesidad de minimizar costos mediante la disposición de economías de escala y lograr eficiencia por medio de servicios convergentes con todos los productos móviles y fijos. Esta combinación empresarial, puede permitir alcanzar las economías de escala que se requieren en un mercado tan competido. Además,  puede ser la mejor forma  para lograr la sostenibilidad, a largo plazo, para las compañías, consiguiendo, también,  ser competitivos.

    Por otro lado, están quienes dudan del éxito de la alianza que se está generando.  El temor acerca de la utilización de recursos públicos genera pesimismo sobre el manejo y el control de estos. “se puede presentar una privatización de un negocio que a través de Empresas Públicas de Medellín es patrimonio de la ciudad y de los paisas en general, porque no se pagarían millonarios recursos por el control de una empresa tan rentable”. Entre los usuarios de telefonía móvil, se genera, también, gran expectativa sobre el cumplimiento de la advertencia de que les devolverán dinero, cuando el servicio no sea eficiente.
    Por el contrario, se habla de un negocio de alto impacto con la subasta del espectro radioeléctrico de cuarta generación (4G), con la que se supone que las arcas del fisco recibirían, aproximadamente, unos 250 millones de dólares.

    El Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicaciones afirmó que los actuales concesionarios de telefonía (Claro, Movistar- Telefónica y Tigo), además de devolver dinero a los afectados, no podrán participar en la licitación del 4G si se comprueban graves errores en su obligación con los usuarios. Es de esta forma, que se pretende exigir a estos operadores a aumentar su inversión en la red y garantizar, a los usuarios,  la calidad en sus servicios, que con el nuevo 4G sentirán la masificación del internet inalámbrico.

    Según los expertos, Colombia reporta una penetración de telefonía celular de 49 millones de líneas activas, nada mal en un país que ronda los 44 millones de habitantes y siguen sumando cada día, nacimientos y nuevos usuarios de servicios públicos. Se espera que la Regulación de Comunicaciones (CRC) y el Ministerio de las TIC sean estrictos y coherentes en la toma de decisiones, y así evitar decepciones en contratación.
    Dicho lo anterior, “Claro, con el 62% del mercado, 30 millones de clientes; Movistar -Telefónica con el 24%, y Tigo- Millicom con el 12% tendrán que responder con dinero a sus actuales clientes que se vean afectados por baja calidad en sus servicios y excesiva pérdida de llamadas”. Una decisión que ha creado cierta desconfianza entre los eventuales beneficiarios.

    Millicom, dueña de Tigo, con UNE, de EPM deberán evitar, a como de lugar, que sus clientes se quejen y presenten reclamos, cuando comience su operación de servicios integrados de telefonía fija, móvil, televisión y la masificación del internet, si finalmente se concreta la fusión.

    “Colombia podría incrementar sus ingresos, hasta los US$14.5 billones a diez años, con un adecuado desarrollo del uso de internet en todos los aspectos y sitios posibles”, afirman los genios de Silicon Valley en California, la tierra de Steve Jobs. Para esto, se necesita especial y exclusiva vigilancia en este proceso para lograr una mejora en las telecomunicaciones internas y externas.
    Fuente: El Colombiano

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